3.5.13

Cuando Arturo se pone romántico



Existen dos clases de románticos. Los que lo son y les encanta y viven su vida de acuerdo a las leyes del romanticismo y los que no se tienen a si mismos por románticos ni sentimentales, pero a veces, hacen algo romántico sin darse cuenta.

Tengo un amigo que cada año el día de su aniversario, le regala a su novia, ahora su mujer, el mismo número de rosas rojas que años llevan juntos. Y ya lleva 9. Ella encantada de la vida, espera ansiosa el momento en que el florista irrumpa en su despacho con las flores y a ambos les chifla el asunto. No os creáis que el tipo es un flacucho enfermizo y gafitas que sólo lee a Benedeti, ¡qué va! Es un tío bastante guapo, grandote y muy deportista que rara vez no lleva nada de North Face, pero es un romántico. Pues lo siento chaval, te quiero un montón pero a mi lo de las rosas me parece una cursilada y como se te olvide un año te va a caer la del pulpo.

Yo leía bastante a Becquer en mi adolescencia. Más las leyendas que las rimas, pero las rimas también. Ese sí que era un romántico. De puro romántico han sobado tanto sus versos que ya ni los intentamos entender en toda su profundidad.

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,

Hoy llega al fondo de mi alma el sol.

Hoy la he visto, la he visto y me ha mirado,

¡Hoy creo en Dios!

¿Te imaginas hacerle sentir esto a un hombre? Es para tirártelo un par de veces al menos, al pobre. Aunque ve con cuidado, porque si se pone así por una mirada, igual lo matas de un infarto cuando te vea cabalgando desnuda sobre él como una amazona en celo. Tú verás. A mi no me van estos especímenes de verbo florido y mirada lánguida, ni aunque escriban tan bien como este poeta.

Luego están los otros, los que no hacen cosas románticas, los chulitos curtidos en mil batallas que no se enamoran (casi nunca) ni se dejan llevar por el corazón, como los protagonistas masculinos de las novelas de Pérez-Reverte. 

Acabo de terminar El tango de la Guardia Vieja, su última novela, y me ha dejado loca, casi tanto como la anterior (El Asedio, mi favorita hasta la fecha junto con el primer Alatriste) Qué hombres, ¡qué hombres! Espero no llenar esto de spoilers por si pensáis leerlas, pero ¡qué hombres! El Capitán Lobo y Max Costa. Ambos muy diferentes pero con finales muy similares. Un par de hombres a los que las mujeres en general no han importado demasiado a lo largo de su vida, las han utilizado igual que ellas a ellos, pero llegado el momento saben distinguir de entre todas las que arrugaron sábanas junto a ellos, aquella por la que vale la pena jugarse el tipo y la dignidad (y perderlo, como sospechaban que iba a ocurrir) para que ella gane y siga su camino. Nunca he hecho esto por nadie, pero por ti, lo hago. Diossss. Cuando es real, cuando es cierto, esa clase de gestos nos vuelve locas, nos desarma, nos descoloca.

Cuando un tío al que no has conocido más que follamigas y que prefiere madrugar para hacer deporte a ligar hasta las tantas en un garito mientras se emborracha, te manda sin previo aviso una carta con sello y todo, de las que deja el cartero en el buzón, con una sola frase escrita de su puño y letra en mitad de la página abriéndote su corazón, lo mínimo que puedes hacer es enamorarte.

Advertencia. Cuando es real, cuando ella te importa de verdad y no sólo estás intentando llevártela al catre, porque tarde o temprano te pillará, y no hay nadie más temible que una mujer despechada.

22.4.13

Fetichismos masculinos


De todos es sabido, al menos de todos los que merodean habitualmente por este blog, el tipo de hombre que nos afila el colmillo a la mayoría. A unas les pierde un médico con plaza fija en un buen hospital y barquito en Jávea. A otras algún guitarrista greñudo y tatuado que vive para su música (y sus fans) y a una que yo me sé, un tipo armado y uniformado con placa en el bolsillo y cinturón negro de algo. A priori nos da igual su edad, si es rubio, moreno o ya peina canas, si tiene la espalda como un camión o sólo como una furgoneta. Da igual si está casado (con una amiga o con tu jefa) si es un cabrón redomado, si debe dinero a media España o no se habla con su madre. Es mentar al objeto de nuestros fetichismos, y se nos aflojan las piernas.

Para servirle a Dios y a usted, Agente.

-         Tía, mi compañera de piso, la del novio bombero, quiere organizarme una cita a ciegas con un compañero de curro de su chico, pero me abuuuurren las citas a ciegas.
-         Ahá, ¿El tipo en cuestión te ha visto en foto?
-         Creo que no…
-         ¡¡¡Voy yo en tu lugaaaaar!!!! Porfa, porfa porfaaaaaaaaaaaaaaa. Lo quiero, lo quieeeeeeeeeeroooooooo!!!

Vale, en nuestro caso lo tengo claro, pero…¿Qué tipo de tía les afloja las piernas y les hace salibar a ellos así, sin saber nada más de ella que un par de datos? Sí, sí, ya lo sé, vamos a lo fácil: una que tenga menos de 30 años y más de una 95 de pecho, ¿en qué estaría yo pensando?. El caso es que no recuedo haber oído una conversación del tipo:

-         Esta mañana he estado en Correos y me ha atendido una funcionaria que…
-         ¡¡Una funcionaria de Correooooos!!! Grrrrrrr…….

Más bien suelen ser del tipo:

-         Esta mañana he estado en Correos y me ha atendido una funcionaria jovencita que tenía unas tetas…
-         ¡¡Teeeetaaaaaaas!!!!¡¡¡Corderiiiiiiiiiiiitaaaaaaa!!!

Lo único que me queda claro a priori es que para ellos si superas los 40 y/o tienes menos de una 90 de pecho, estás muerta. Da igual la profesión o aficiones que tengas, nada, niet, o hay tetazas y sonrisita boba de veinteañera de por medio o no les acelera el pulso lo más mínimo tu presencia.  Lo sé porque no se me da nada bien poner sonrisita boba, no sabía ni a los 20 y eso ha hecho huir a más de uno.

Recapitulando un poco he encontrado algunas profesiones que sí suelen motivarles, como modelos, azafatas, secretarias, camareras de pub y cosas así, pero una vez más, suelen ser ejercidas por jovencitas y en muchos casos operadas para cumplir con los estándares de talla que exige el mercado.

Desde luego no creo que coincidamos en fetichismos profesionales de cara a babear con el sexo puesto, al menos en el caso de extrapolar sus fetichismos profesionales al sexo masculino, es decir; a nosotras no nos motivan en general los modelos, azafatos, secretarios, camareros de pub y cosas así, porque la mayoría son gays. Eso no quita que algunos modelos estén para moriiiiirse, pero en general los efebos andróginos que pueblan las pasarelas internacionales, pierden más aceite que mi moto.

Me da que tampoco ellos coinciden con algunas de nosotras en el poder de atracción de una billetera abultada, a no ser que la propietaria sea una jovencita de enormes glándulas mamarias, para variar. Pero aquí les comprendo. He de confesar que nunca he estado con un tío que no me interesara más que por su pasta, pero sí lo he estado con alguno del que no me interesaba más que poseer ese pedazo de carcasa mortal durante una temporada. ¿Será mi lado masculino? Yo que sé, ¡que me quiten lo bailao!. Igual las féminas que se pirran por un capullo con yate opinen lo mismo (sí, era un coñazo pero me llevó a la Riviera), pero todos los aquí presentes sabemos qué besamos, mordemos, lamemos e intercambiamos cuando practicamos sexo. A mi me encanta practicar sexo y sinceramente, prefiero rechupetear en un motelucho a David Gandy antes que dejarme rechupetear en una suite del Ritz por Carlos Areces, queselevacer.

17.4.13

Con la Iglesia hemos topado



Duele sólo de mirar
Ahora que el Beato Ruizga amenaza con cumplir la primera promesa electoral del gobierno espoleado por las quejas del Venerable e ilustrísimo (que no ilustradísimo) Cardenal Rouco Varela, me he acordado de una cosa.

Ahora que el Beato Ruizga va a legislar cómo, cuándo y cuántos bebés debo traer al mundo con dolor y sin ayudas a la dependencia ni conciliación laboral, me he acordado (además de de su Santa Madre) de una cosa.

Podría explayarme largo y tendido sobre los huevos que tiene el colega para decirnos a las mujeres lo que tenemos que hacer por la gracia de Dios con nuestro cuerpo a estas alturas de feria. Pero ese post se lo cedo a Zenia, que se le dan de narices ese tipo de parrafadas. Lo digo en serio, nena, estoy deseando saber tu opinión.

Me gustan las iglesias. Me refiero al edificio. Me gusta el arte, la arquitectura y la música sacras y me chiflan las catedrales. Cada vez que voy a una ciudad que no conozco, procuro ir a visitar su catedral, sobre todo si esta lleva en pie más de 300 años. Son uno de los pocos lugares en una ciudad donde puedes escuchar tus pensamientos y sentirte en paz por un rato. Cuanto más vieja, mejor. De ahí que entrase a visitar expectante una pequeña capilla cercana a mi casa construída en 1400 y dedicada a Santa Lucía, que llevaba mucho tiempo cerrada por restauración.

1400. Ahí es nada. Esa pequeña capilla ya recogía los anhelos y las plegarias de los infelices que la visitaban antes de que Colón pisara América. Y la tengo al lado de casa.

Entré con respeto, como se debe de entrar a un lugar que no es el tuyo y me puse a mirar las viejas capillas cuyos antiquísimos santos residentes hacían gala de repintados mantos.

Primera capilla de la derecha: Santa Águeda. Torturada por no querer perder su virginidad con un ricachón (ya se había consagrado a Cristo) le cortaron los senos y la arrojaron sobre carbones al rojo. Preciosa estatua, la santa mirando al cielo con el vestido ensangrentado y una bandejita en la mano sobre la que reposan sus recién cortadas tetas.

Altar mayor: Santa Lucía. Esta vivió en la época del emperador Diocleciano. Otra virgen que no quería dejarse llevar al catre. Como no quería casarse, su pretendiente la denució por cristiana y desobediente y el proconsul de turno la mandó torturar y le hizo sacar los ojos pero ella siguió viendo por obra divina. Otra estatua de arrebatadora belleza con la santa con dos boquetes negros en la cara y una bandejita con dos ojos en la mano.

Primera capilla de la izquierda: El Buen Pastor. Se refiere a la alegoría bíblica en la que Dios salva a la oveja descarriada de su perdición reconduciéndola al rebaño. ¡Coño! Eso es lo que quiere hacer el Beato Ruizga con nosotras, corderas descarriadas y abortadoras…Bueno, otra preciosa estatua ante mi. Una representación de Jesucristo después de muerto, que amablemente se abre con los dedos la herida del costado, de la que un chorro de sangre de escayola mana alborozado hasta la boca de un corderito que tiene a sus piés.

LA-PU-TA. ¿Pero qué es esto, una iglesia o la sala del terror de un museo de cera?? Me quedé de piedra. ¿Pero qué mente retorcida había colocado eso allí?? ¿Qué mensaje querían transmitir? ¿Qué clase de iglesia (ahora no me refiero a los edificios) es esta??

Pues mira, aún así salí del lugar con respeto y dándole vueltas a algunas cosas. 1400. Oscurantismo. Les faltaban unos años para que la Inquisición empezara a hacer de las suyas pero ya andaba campando a sus anchas por otros lugares de España. El día a día del común de los visitantes de la capilla por quel entonces debía de estar lleno de miedo, analfabetismo, dolor, tristeza y hambre. Sin entender nada, sin poder acudir a nadie más que a ese dios oscuro y castigador que sólo toleraba obediencia ciega. Con razón las pequeñas esculturas eran tan feas y retorcidas. Tanto como las intenciones del que las mandó poner ahí.

Me niego a convertirme en una esculturita pequeña y retorcida, deformada por la incultura, el conformismo y la obediencia incuestionable. Y ya he parido dos veces y no pienso volver a hacerlo, pero eso no será un ministro el que me lo mande. Y mucho menos el que se lo mande a mi hija. Gilipollas.

P.D. Una idea para una nueva ley, por si se aburre, señor Ruizga. Que sea obligatoria la misa de los domingos bajo pena de ejercicios espirituales impartidos por usted en persona.

3.4.13

Primera cita a la carta



Por ti que no quede, campeón

Como ya ha llegado la primavera, me apetece jugar un poco. No se trata de un test, no hay resultados ni conclusiones, pero sí requiere de vuestra participación para hacerlo más divertido.

Vamos a construir nuestra ficticia primera cita con alguien, a base de elegir entre varios supuestos siguiendo las diferentes fases estándar de una cita. Existen múltiples combinaciones según el gusto de cada lector. Espero más que nunca vuestros comentarios, a ver con quién y de que modo tendríais vosotros una primera cita, aunque sea virtual.
Todo está escrito en género neutro, huelga decir que donde pone “paga él” los chulazos que merodean por estos lares pueden leer perfectamente “paga ella” y seguir jugando con la hombría intacta.

Vayamos pues, al lío.

1. Habéis quedado porque:
A-    Os han apañado la cita. ¡Que vivan las aventuras!
B-    Es alguien de tu entorno con el que llevabas tiempo de tonteo.
C-    Es un pedazo de ejemplar del género humano que conociste en un garito. Ni idea de quien es, pero estás deseando comprobar si es real lo que abulta tras la ropa.
D-    Hace meses que no te tiras a nadie y es lo más parecido que has encontrado a un posible polvo.
E-     Te ha perseguido sin descanso hasta que le has dicho que sí.
F-     Le has perseguido sin descanso hasta que te ha dicho que sí.

2. Tu cita es:
A-    Estudiante todavía, ¡pero está buenísimo! Carne fresca.
B-    Mayor que tú, interesante, con pasta y sin prejuicios.
C-    ¡¡Es un deportista famoso, o modelo!!!
D-    Es tu amigo del alma, a ver qué pasa.
E-     Ilícita, lo que la hace más emocionante.
F-     Una incógnita total.

3. A priori el plan es:
A-    Salir a cenar y a tomar copas hasta que el cuerpo aguante.
B-    Te lleva a un sitio secreto que sabe que te va a encantar.
C-    Cena y cine, o mejor teatro, o mejor aún, ¡ópera!
D-    Bocatas, cerveza y un concierto de los que hacen historia.
E-     Cena, un par de copas y tontear a saco a ver quien se lanza primero.
F-     Comer cualquier cosa y sexo cuanto antes.

4. Tu partenaire aparece:
A-    Andando. Vive al lado del restaurante.
B-    En una moto enorme, con dos cascos.
C-    En un BMW Z-4 descapotable.
D-    En una Westfalia.
E-     En un monovolumen familiar.

5. Cenáis:
A-    En un chino, y pagáis a medias. Ditacrsisis…
B-    En un restaurante con estrellas Michelín. Y te invita.
C-    En su casa. Se ha ofrecido a cocinar, y ya de paso, si la cosa va bien no tenéis que buscar una excusa para subir a casa de nadie.
D-    En un italiano superromántico. Velitas, violines y un espaguetti interminable rollo la dama y el vagabundo.
E-     Los mejores bocatas de calamares y la cerveza más fría de la ciudad.

6. Después de la cena:
A-    Te pillas un pedo del 12 porque crees que así estás irresistible.
B-    Paseáis por el centro y acaba cogiéndote de la mano.
C-    Se pilla un pedo descomunal y aprovechas la ocasión para empezar a meterle mano.
D-    Os pilláis un pedal los dos y ya no te acuerdas de más.
E-     Ninguno de los dos bebe alcochol, así que habláis, coqueteáis, os reís o lo que sea que hagan los que no beben.

7. La cosa funciona, acabáis en:
A- Tu casa. Así luego el que se tiene que marchar es el otro.
B- Su casa. Pasas mucho de meter a un desconocido en tu sancta sanctorum.
C- Un hotel. Para uno de los dos (o para ambos) la cosa es ilícita.
D- En el coche. El apretón era tal que no os dio tiempo a buscar un lecho decente.
E- Youtube. Os dio por el exhibicionismo, os lo montasteis en la playa y os grabaron unos adolescentes.

8. A la mañana siguiente:
A-    Te despiertas y ha desaparecido. ¡Genial! Eso que te ahorras.
B-    Te despiertas y ha desaparecido. ¡Será cobarde! ¿Ni un ha estado bien ya nos veremos por ahí?
C-    Te despiertas y sigue ahí. Maldita sea, debimos ir a su casa…
D-    Te despiertas y sigue ahí y está preparando el desayuno vestido sólo con el delantal.
E-     Te despiertas y ni siquiera recuerdas cómo se llamaba. Pacharán de los cojones…
F-     Os despertáis a la vez, abrazados.

9. Tres meses después:
A-    Te lo cruzas por la calle con su familia y ambos hacéis como que no os conocéis.
B-    Sigue revoloteando por tu vida un par de noches al mes.
C-    Habéis quedado este finde para celebrar el cumpleaños de su abuela.
D-    Más o menos salís, aunque no lo tienes claro y por su parte no ha dicho nada al respecto.
E-     Sí, espera, ¿cómo se llamaba? Estaba muy bueno, pero su nombre…
F-     Es tu Pareja. Con todas las letras.

Vale, y ahí va mi primera cita a la carta:

Le he perseguido sin descanso hasta que ha dicho que sí, porque es mi amigo del alma y quiero saber qué pasaría. Para mí el plan es cenar, un par de copas y tontear a saco a ver quien se lanza primero. Por supuesto aparece en una moto enorme y cenamos los mejores bocatas de calamares y la cerveza más fría de la ciudad. No soy nada sibartita con el estómago. Después de la cena nos pillamos un pedal los dos, pero espero acordarme de algo al final…
Acabamos en su casa, aún no estoy preparada para que vea mi colección de 60 figuras de plomo de El Señor de los Anillos ni para que sepa que uso la cómoda de la ropa blanca para almacenar colecciones de comics.
A la mañana siguiente me despierto y está preparando el desayuno vestido sólo con el delantal, y su culo es aún mejor de lo que recordaba.
Tres meses después, es mi pareja. Ya era mi amigo, solo que ahora además, follamos.

¡Hagan juego, señores!


22.3.13

La más breve cuenta de Facebook



Al final caí. Yo que había desconfiado, dudado y abierto la boca cual muñeca hinchable viendo lo indefenso que está el personal ante la red social que todo lo puede y siguen colgando sus intimidades como locos, confieso que hace unas semanas caí en sus redes.

Había llegado a un punto en mi vida social y profesional en que la frase “lo tienes en nuestra página de Facebook” era omnipresente. Si quería enterarme de a qué hora y dónde era el evento al que deseaba ir, si quería saber si habían publicado la ilustración que les envié, si quería averiguar si la conferencia se celebraba por fin o se volvía a posponer…Tenía que verlo en su página de Facebook.

Así que al final me decidí. Creé una cuenta para Mustang Sally (ni de coña con mi nombre y apellidos reales) con todos los datos obligatorios absolutamente falsos, salvo el email, claro. Acto seguido me puse a rastrear punto por punto todos los campos de seguridad de mi cuenta, dejándolos en blanco y bloqueándolos para que sólo pudiera ver yo su contenido. La señora Facebook (lo siento, feminazis, pero a Facebook me la imagino mujer, cincuentona, gorda, con gafas de pasta y permanente, obsesionada mientras come ganchitos con enterarse de la vida y milagros de todo el planeta). Pues eso, la señora Facebook, mientras tanto, no paraba de recordarme que el tingado mola mucho más si tienes amigos, que si quiero amigos y que dé permiso de entrada a los miles y miles de amigos que están esperando para llamar a mi puerta. Y yo dándole al NO cada 30 segundos.

Hecho. Ya tengo mi cuenta en marcha y puedo entrar en las páginas que me interesen y darle al me gusta cada vez que vea una foto de un chulazo poderoso. Me vuelvo a conectar como 3 horas después y me encuentro en una columnita a mi derecha, un letrero que reza: Quizás conozcas a estas personas. ¡¡LAPUTA!!! Fotos y enlaces de peña del trabajo de la que hace más de un lustro que no sabía nada. De hecho no sabía nada de ellos porque NO QUIERO SABER NADA DE ELLOS, por eso perdimos el contacto….Por supuesto ni toqué la columnita, por si acaso mordía.
Primer mosqueo con Miss. Facebook.

Un par de horas más  tarde, consulto el correo y tengo un email de mi hermano, mi hermano menor, el de verdad, solicitando encarecidamente ser amigo mío vía Facebook. ¿¿¿??? Dos cosas: Mi hemano menor no sabe que Mustang Sally soy yo y mi hermano menor no sabe que me he creado una cuenta de facebook, entre otras cosas porque la he creado hace como 5 horas y no se lo he dicho a nadie aún…
Como mi mosqueo con la maruja de la red social iba en aumento por momentos, llamo por teléfono a mi hermano:

-         Nano, ¿tú me has enviado una solicitud de amistad por Facebook?
-         No. Tengo una cuenta muerta de risa a la que no entro desde hace años.
-         Pues que sepas que tu cuenta ha cobrado vida y está actuando por su cuenta, nunca mejor dicho.
-         ¿Y qué, quieres ser mi amiga?
-         Como si no tuviera bastante con ser tu hermana mayor…
-         Tedén
-         Yotambiéntequiero.

Y ahí me di cuenta del GRAN MONSTRUO QUE HABITA EN FACEBOOK. Abrid los ojos, pequeños internautas!! Facebook se ha convertido en un ente vivo que piensa, decide y actúa por su cuenta sin decirles nada a los pequeños e insignificantes usuarios que pululan por ella publicando fotos de sus hijos, de sus borracheras, de sus futuras ex parejas.

La inmediata conclusión fue preguntarme:
Igual que yo he recibido una solicitud de amistad por parte de una persona con la que intercambio emails desde esta cuenta de Yahoo…
¿Estarán recibiendo ahora solicitudes de amistad NO ENVIADAS POR MI NI CON MI AUTORIZACIÓN de una tal Mustang Sally todos los contactos de mi email que tengan página de Facebook? ¿Incluso aquellos con los que hace más de un lustro que no me escribo?

Con razón a veces me cuentan que la pesada de una ex compañera de universidad a la que no ven desde hace años no para de enviarles solicitudes de amistad. ¡Sigue igual de plasta que cuando me copiaba en los exámenes!! Pues NO, no es ella, es la invasión de los ultracuerpos de la puta fisgona de Facebook que decide por ti y extiende sus tentáculos virtuales sin tu permiso intentando encontrarte amigos lo quieras o no. Y yo soy insociable, y tengo la arcáica costumbre de elegir personalmente a mis amigos. Incluyendo a los virtuales.

7 horas y 35 minutos depués de haberme creado la cuenta, la di de baja. 

12.3.13

Haciendo el bien

Queridas mías:
Esta mañana me ha llegado un mensaje de una amiga y TENGO QUE COMPARTIRLO CON VOSOTRAS.
¿Sois creyentes? Seguro que a partir de ahora sí, porque este tío es DIOS.
¡Arriba esos calores y abajo esas bragas!! Venga, que no queda nada para que llegue la primavera!!

1.3.13

Un discreto affaire



¡Qué recuerdos! Parece que fue ayer cuando podías ponerle los cuernos a tu noviete del instituto en un garito tan ricamente y al día siguiente quedar para ir al cine con él. Nada, nada, no hay porqué irle con el cuento. Total, tampoco me voy a casar con él. El alcohol, que es muy malo, y el camarero, que estaba muy bueno y no dejaba de atosigarme con esos brazos llenos de tauajes carcelarios. Y a otra cosa, mariposa.

Qué tiempos aquellos en que si la ocasión lo merecía, te pillabas un pedal inmenso José Cuervo mediante, bailabas un par de temas encima de la barra posesa por Dinamita pa los pollos y acababas vomitando en los lavabos de tu antro favorito mientras el camarero de los tatuajes te sujetaba la cabeza y luego te ibas a casa tan ricamente a dormirla.

Qué tiempos….No volverán. Ni para mi ni para nadie. No, pequeñuelos míos que aún no habéis cumplido los 30 y salís de fiesta salvaje todos los fines de semana. Vosotros no habéis conocido eso. Vosotros no sabéis lo que es. Creeis que sí, pero no. Creeis que vuestros desmanes son como lo fueron los nuestros, pero estáis equivocados. Porque los nuestros, nuestros momentos festeros desmadrados, oscuros, ilícitos y vergonzosos, perduran en nuestra memoria y en la de los que nos acompañaron aquel día, desvirtuados por el paso del tiempo, llenos de lagunas. Pero los vuestros….¡¡¡LOS VUESTROS ESTÁN DOCUMENTADOS FOTOGRAFICAMENTE EN LA RED!!
Maldita Internet!!! Profanadora de intimidades y devaneos secretos!!! Traidora!!!

Y ahora el marujeo puro y duro. El Quid de la cuestión, el porqué de este post.
Una amiga me ha pasado esta foto de una cena que tuvo hace unas semanas. Las tres chicas casadas y con hijos, el chico, monitor del gimnasio al que acuden las tres, libre como un pájaro y más que dispuesto al ayuntamiento carnal con la chica rubia, llamémosla Señora XX, esposa de uno de los mejores amigos del marido de mi amiga, que discreta ella y con el ego subido por el mozo, se deja querer. ¿Han captado ustedes el argumento del culebrón? Bien, introducción hecha. Hasta aquí todo normal.
Mi amiga recibe la foto por watssapp. ¡Ay qué risa! – piensa-. Qué bien lo pasamos, lástima que el garito estuviera tan vacío…Bueno, en la foto se ve más gente detrás de nosotros. No recuerdo yo que hubiera tanta gente…Acerca la foto con los deditos índice y pulgar sobre la pantalla de su Iphone. – Ah, no, esa es mi espalda! Son nuestros reflejos en el espejo del fondo…¡¡LAPUTAAAA!!! Esa es la mano de XX!!!! Mira dónde tiene la mano!!!! JA,JA,JA,JA. Carcajada salvaje, no sabe si por la posición de la mano en concreto o por la carita circunspecta de ambos en plan “aquí no está pasando nada”. Por supuesto he difuminado las caras, pero os aseguro que la foto es real y la historia verídica.

Nena, que las manos van al pan...O a los culos ajenos.
Yo me parto!!! Menuda metida de gamba!! Que las manos van al pan, rubia!!! Bueno, claro, eso despeja algunas incógnitas, es rubia. No puedes, repito ¡¡NO PUEDES!! Hacer algo de ese tipo delante o detrás de una cámara, tía!! De hecho, no lo hagas en un sitio público aunque no seáis vosotros los que llevéis móviles y os estéis haciendo fotos.
Quien sabe si el grupo que tienes al lado es fan de publicar en facebook cualquier movimiento de sus caderas y acabas metiéndole mano al chorvo que no es el que comparte hipoteca contigo en el fondo de una foto hecha por un desconocido. 

Si tus acompañantes han reenviado la foto para descojone, disfrute y escarnio de tu persona, qué no hará álguien que no te conoce ante tamaño descubrimiento. Bueno, igual el desconocido no sabe que ese NO es tu hombre y por tanto no atribuye al incidente el cachondeo que requiere, pero el resto, tenemos desgüeve con el tema para un par de semanas por lo menos. Menos el marido de mi amiga, que ahora se encuentra frente a la tesitura de enseñar la foto a su colega, o dejar que le acabe llegando vía redes sociales. Aunque bien mirado, yo conocí al Señor XX hace años, cuando no corríamos el peligro de que nuestras borracheras y agarres ilícitos cayeran en manos ajenas, y puedo decir tranquilamente, que, o la vida le ha tratado muy mal, o seguro circula por ahí más de una foto en la que es su mano la que se posa subrepticiamente sobre culo ajeno.

Conclusión: En estos tiempos que corren, no seré yo la que os diga que os portéis bien, pero si no queréis acabar en el blog de Torpe Man...Actuad con discreción ; )